El niño desarrolla relaciones de confianza con adultos que le dan afecto y apoyo.
Lo que los educadores podrían observar
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Pide ayuda para terminar proyectos que le interesan pero que exceden sus capacidades físicas (p. ej., le pide a la persona a cargo del cuidado que lo ayude a poner cinta adhesiva en los bordes de su construcción de cartón)
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A veces, hace acciones para complacer a los adultos (p. ej., limpia cuando es la hora de limpiar)
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Expresa sentimientos sobre los adultos (p. ej., “Quiero a mi tía porque siempre juega conmigo”)
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Sigue las pautas de los educadores para tener el comportamiento apropiado en distintos entornos
Formas en que los educadores pueden favorecer el desarrollo del niño
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Hablar con la familia sobre las esperanzas y los sueños que tienen para el niño, y tener en cuenta esa información
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Prestar atención a los momentos en los que el niño podría necesitar consuelo y seguridad, y darle apoyo aunque no lo pida
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Promover la idea de que todos comparten la responsabilidad del bienestar de los niños
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Usar la observación, las anotaciones y la reflexión para observar las áreas en las que los niños tengan dificultad y plantear ofrecerles apoyo adicional en esas áreas
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Hacer preguntas abiertas para mantener las conversaciones con los niños
El niño experimenta un sentido de pertenencia en los entornos que vinculan, extienden y afirman a la familia y la comunidad. El niño expresa comodidad y alegría con la diversidad humana.
Lo que los educadores podrían observar
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Se identifica como miembro de un grupo (p. ej., se refiere a “nuestra familia”, “nuestra escuela”, “nuestra religión” o “nuestra cultura”)
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Comienza a manifestar superioridad internalizada u opresión internalizada en función de la raza, el origen étnico, la clase social, el sexo, la religión, la capacidad física, la estructura familiar, el tamaño corporal o el idioma
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Adapta el comportamiento a distintos entornos (p. ej., la familia y el entorno de aprendizaje)
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Compara similitudes o diferencias de los demás (p. ej., estatura, color de pelo o tono de la piel)
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Busca personas y objetos en el entorno de aprendizaje que afirmen su sentido de pertenencia (p. ej., un educador que habla el mismo idioma que se habla en su casa, una foto de la familia, un objeto de su casa)
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Desarrolla sus propias teorías sobre lo que causa las diferencias en la capacidad, el sexo y el color de la piel
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Es posible que encubra el miedo a las diferencias con la evasión o tratando de hacerse el gracioso
Formas en que los educadores pueden favorecer el desarrollo del niño
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Aceptar las preguntas de los niños sobre las diferencias (“Notas que tu color de piel es diferente del mío. ¿Qué palabras usarías para decir de qué color es mi piel?”)
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Incluir en el entorno de aprendizaje libros y materiales que respeten las diferencias, y libros de autores con orígenes diferentes (p. ej., de distintas culturas, sexos, orígenes étnicos, idiomas y capacidades)
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Pedir a las familias que envíen fotos de cosas que tengan significado para el niño, como comidas, celebraciones y actividades familiares. Usar las fotos para crear carteles, muestras y cuadernillos de clase personalizados.
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Pedir a las familias que lleven elementos habituales de su casa, como música, instrumentos, artículos domésticos, ropa y juguetes, y animar a los niños a hablar sobre ellos y a usarlos en el aula
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En las escuelas no religiosas, evitar celebrar festividades religiosas, como Navidad; invitar a las familias a visitar la clase y a compartir sus tradiciones culturales
El niño desarrolla el sentido de sí mismo notando y desarrollando sus propios intereses, preferencias y capacidades. Desarrolla de manera gradual la conciencia de sí mismo, la seguridad, el orgullo familiar e identidades sociales positivas.
Lo que los educadores podrían observar
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Describe a los familiares y la estructura de su familia
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Se describe a sí mismo mediante atributos físicos, capacidades y sentimientos
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Experimenta probando actividades nuevas y sus capacidades
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Identifica sentimientos, lo que le gusta y lo que le desagrada. Expresa sus propias ideas y opiniones, y comienza a poder explicar por qué las tiene.
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Comienza a darse cuenta del significado de su identidad racial, cultural y de género, y explora esas identidades. Entiende que es miembro de diversos grupos sociales que tienen nombre (p. ej., blanco, negro, afroamericano, dominicano, musulmán, varón, transgénero, etc.)
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Los niños comienzan a internalizar estereotipos de género; podrían empezar a cumplir las expectativas de la sociedad sobre el género en su propio comportamiento o a expresar prejuicios sobre el género (p. ej., solamente los varones juegan con bloques o solamente las niñas usan vestidos)
Formas en que los educadores pueden favorecer el desarrollo del niño
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Hablar con la familia del niño para conocer sus fortalezas, sus conocimientos y sus experiencias
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Idiomas que hablan en la casa
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Tradiciones
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Familiares y amigos
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Personas a cargo del cuidado y sus prácticas
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Actividades educativas
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Tareas
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Salidas y viajes familiares
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Ocupaciones
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Conocimiento científico
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Hacer que las fortalezas, los conocimientos y las experiencias de la familia estén presentes en el aula a través de materiales, del plan de estudios, de excursiones y de conversaciones
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Darles pinturas, marcadores, crayones, papel para construir y otros materiales de distintos colores que los niños puedan usar en sus trabajos de arte
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Enseñarles algunas de las distintas palabras que las personas usan para describir sus identidades
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Intervenir amablemente cuando note que los niños están imponiendo roles de género rígidos. Por ejemplo, si oye que un niño dice “¡No puedes jugar con nosotros! Solamente los varones pueden ser bomberos”, puede preguntar “¿Es verdad eso? No creo que sea cierto decir que solamente los varones pueden ser bomberos. Hay muchas mujeres bomberos”.
El niño establece relaciones humanas profundas y afectuosas imaginando lo que otras personas pueden pensar o sentir, y respondiendo con cuidado. El niño reconoce la injusticia y entiende que es dolorosa.
Lo que los educadores podrían observar
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Expresa cómo podría sentirse otro niño (p. ej., “Creo que Tanya está triste porque está llorando”)
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Muestra preocupación por la justicia dentro de grupos de pares
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Desarrolla la consciencia de que algunas identidades lingüísticas, raciales, culturales y de género son injustamente valoradas más que otras en la sociedad
Formas en que los educadores pueden favorecer el desarrollo del niño
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Ayudar a los niños a reconocer y entender cómo se siente un compañero indicándoles las expresiones faciales, la voz, el tono, el lenguaje corporal o las palabras que ese niño use
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Usar oraciones en primera persona para enseñarles a los niños a tener conciencia de sí mismos (“No me gusta que me ignoren. Me hace sentir triste”)
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El uso de un enfoque contra los prejuicios permite presentar el pensamiento crítico (verdadero/no verdadero, justo/ injusto) sobre los estereotipos generalizados
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Poner una semilla en un frasco cada vez que un niño haga un acto de amabilidad y plantar un “jardín de amabilidad” cuando el frasco esté lleno
El niño explora la amistad con sus pares mediante la cooperación y la negociación.
Lo que los educadores podrían observar
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Asigna roles en el juego
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Usa diferentes estrategias para tomar turnos (p. ej., trueque, intercambio o espera de un turno)
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Usa estrategias simples para resolver problemas, de manera individual o grupal
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Negocia con otros niños para resolver un problema
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Manifiesta una postura y da los motivos (p. ej., “no quiero jugar con bloques porque ahora quiero dibujar”)
Formas en que los educadores pueden favorecer el desarrollo del niño
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Incluir libros sobre la amistad en el entorno de aprendizaje, como:
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Making Friends (Hacer amigos) , de Fred Rogers
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Amos and Boris (Amos y Boris) , de William Steig
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Alexander and the Wind-up Mouse (Álex y el ratón de cuerda) , de Leo Lionni
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Si es posible, crear oportunidades para que los niños multilingües emergentes que comparten el mismo idioma de origen se sienten y jueguen juntos
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Usar estrategias de resolución de conflictos, como un guion de solución de problemas. 1. “No me gusta cuando…” 2. “¿Qué puedo hacer para que te sientas mejor?” 3. “Tú puedes…”
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Usar ayudas visuales para ilustrar estrategias de resolución de problemas; por ejemplo, permitir que los niños elijan una imagen que describa cómo se sienten y qué los haría sentir mejor
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Ofrecer oportunidades para que los ni- ños experimenten las reacciones de sus pares sin apurarse demasiado a resolver los conflictos
El niño expresa y maneja sus sentimientos e impulsos.
Lo que los educadores podrían observar
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Trata de expresar las emociones intensas verbalmente, pero después podría recurrir a la expresión física (p. ej., romper juguetes)
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Manifiesta y resuelve emociones en el juego de representación
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Explica los motivos de sus emociones
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Usa vocabulario para las emociones complejas, como “decepcionado”, “frustrado”, “avergonzado” o “entusiasmado”
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Defiende lo que quiere y lo que le gusta
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Identifica algunas cosas que lo ayudan a sentirse mejor cuando está molesto
Formas en que los educadores pueden favorecer el desarrollo del niño
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Reflexionar con sus colegas para determinar qué mensajes están transmitiendo los sentimientos, comportamientos e impulsos de los niños
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Esperar a calmarse antes de hablar con un niño sobre un momento en el que tuvo emociones intensas
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Cuando usted y el niño estén calmados, hablar con el niño sobre lo que ocurrió (p. ej., “Antes lloraste cuando Ellen te quitó el juguete. ¿Cómo piensas que te sentías? ¿Qué podrías haberle dicho a Ellen sobre cómo te sentías?”)
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Enseñar a los niños estrategias de afrontamiento para la autorregulación o conductas de autocontrol
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Evitar estereotipar las expresiones de los sentimientos de los niños (p. ej., valide el llanto en los varones y el enojo en las niñas)
El niño sigue los ritmos, las reglas y las rutinas del entorno de aprendizaje.
Lo que los educadores podrían observar
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Se adapta a los cambios del programa diario (p. ej., “Hoy es miércoles, y tenemos la lección de arte con el artista que nos visita”)
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Predice qué sucederá durante el día cuando hay una rutina coherente y establecida (p. ej., “Después de la siesta, tenemos el snack y, después, mi mamá pasará a recogerme”)
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Demuestra entender las consecuencias que sus acciones tienen en los demás (p. ej., “Le di el juguete a Anna para que se sintiera mejor”)
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Espera su turno durante las actividades grupales
Formas en que los educadores pueden favorecer el desarrollo del niño
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Implementar el programa de manera coherente
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Enseñar el programa a los niños y animarles a expresar verbalmente lo que sucederá después
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Enseñar a los niños las expectativas para los momentos de transición
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Dar avisos verbales y visuales claros antes de las transiciones
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Seguir con el reconocimiento positivo del comportamiento de los niños y del cumplimiento de las reglas
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Recordarles gentilmente las reglas de las distintas áreas, como las del patio de juegos y las del aula
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Establecer, explicar y ejemplificar las reglas simples de manera que los niños puedan entenderlas (p. ej., la hora de la siesta podría incluir ir al baño, ver que se apagan las luces, ir a la cama y escuchar música tranquila)